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martes, 28 de junio de 2011

El 90% de las enfermedades tienen su origen en la mente

Puede que estés creando muchas enfermedades, no porque el cuerpo esté enfermo, sino porque la mente lleva la semilla; de forma que una vez que sucede una enfermedad, la mente lleva la semilla y sigue proyec­tándola una y otra vez. Muchas enfermedades, el no­venta por ciento, tienen su origen en la mente.


El exceso de preocupación por ti mismo es la ma­yor enfermedad posible. No puedes ser feliz, no pue­des disfrutar. ¿Cómo vas a disfrutar? ¡Con tantos pro­blemas dentro! ¡Problemas y problemas y problemas y nada más! Y no parece haber solución. ¿Qué hacer? ¡Te vuelves loco! Por dentro todo el mundo está loco...

Tus enfermedades te ayudan a retener tu ego. Sientes que está sucediendo algo; por supuesto, no la dicha, no el éxtasis, sino la tristeza y el "nadie es más triste que yo", y el "nadie está tan bloqueado como yo", y el "nadie tiene tal jaqueca como la que yo tengo"; ¡ahí te sientes superior, todos los demás son inferiores!

Si estás demasiado interesado en ti mismo, recuer­da, no llegarás. Esta preocupación excesiva te cerrará, y el Camino está justo ante tus ojos. Tienes que abrir los ojos, no cerrarlos".

Osho, ...Y llovieron flores. Historias y enseñanzas zen


EL PEZ Y LA TORTUGA

Amanecía. Los primeros rayos del sol se reflejaban en las aguas azules del mar de Arabia. Una tortuga salía de su sueño profundo y se desperezaba en la playa.


Abrió los ojillos y, de repente, vio un pez que sacaba la cabeza del agua. Cuando el pez se percató de la presencia de la tortuga, le preguntó:
--Amiga tortuga, presiento que hay sabiduría en tu corazón y quiero hacerte una pregunta: ¿qué es el agua?

La tortuga no repuso al instante.
No podía creer lo que le estaba preguntando aquel pez que estaba cerca de ella. Cuando se dio cuenta de que no estaba durmiendo y el suceso no era parte de un sueño, repuso:
--Amigo pez, has nacido en el agua, en el agua estás viviendo y en el agua hallarás la muerte. Alrededor de tu cuerpo hay agua y agua hay dentro de tu cuerpo. Te alimentas de lo que en el agua encuentras y en el agua te reproduces. ¡Y tú, pez necio, me preguntas qué es el agua!

*El Maestro dice: Ignorante como ese pez, naces, vives y mueres en el Ser y gracias al Ser y, empero, como ese pez que desconoce el agua en la que mora, tú ignoras la Realidad en la que habitas.

Confía solo en lo que tú has experimentado

El conocimiento es lo que no se basa en tu propia experiencia, la sabiduría está basada en tu propia experiencia. Confía solo en lo que tú has experimentado, no confíes en nada más, lo que es tuyo es verdadero, lo que no es tuyo es falso.


Una verdad solo es verdad si lo has experimentado, cuando tú no la has experimentado, incluso una verdad se vuelve una mentira. Desembarázate de las creencias, solo la sabiduría sirve de ayuda.

La creencia es solo fe en apariencia, en el fondo existe la duda porque no has experimentado. Sin conocer, la duda permanecerá en lo profundo de tu corazón, algún día deberas enfrentarte a ese hecho y el tiempo que desperdiciaste reprimiéndola no habrá servido de nada. Por lo tanto y en primer lugar, deberás enfrentarte a la duda, reconocerla.

La duda que se reconoce, que no se reprime, desaparece. Entonces surge la fe. Mediante la creencia confías en otros, pero lo otros no pueden ir contigo, por lo tanto no te apoyes en otros, apóyate en ti mismo, porque al final de la etapa te quedarás solo, y solamente tus propios ojos, tu propia sabiduría te serán de ayuda. Ni las viejas respuestas, ni las respuestas de otros sirven, la vida es irrepetible, deberás hallar tu propia verdad. Depende unicamente de tu propia experiencia. Resuélvela en tu mente y despréndete de todo lo que no sea tuyo.

Osho

El hombre es una enfermedad

Ningún otro animal en la tierra es tan problemático como el hombre, casi siempre está tenso, ansioso, enfermo. Solo él tiene la capacidad de enloquecer, no ha podido ser feliz con lo que es, no ha podido aceptar lo que es y es la propia enfermedad la que provoca el dinamismo en el hombre y también su desdicha, porque siempre está inquieto, sufre y se angustia normalmente. El hombre es una enfermedad, porque no se satisface con nada.


Es conveniente comprender que la medicina, especialmente en occidente, analiza, por lo general, cada enfermedad por separado, supone que las enfermedades vienen y se van, sin embargo, la medicina moderna ha comenzado a comprender que no solamente hay que tratar a la enfermedad, sino principalmente al paciente; todo el trabajo de la medicina gira en torno a qué es la enfermedad, aún no ha descubierto la dimensión de qué es la salud.

La enfermedad, es una forma de vida que vive el paciente, tiene su propia individualidad, su propia personalidad. El hombre es cuerpo-mente, pero también es alma, es decir, el hombre es un todo; esa parte del espíritu que está al alcance de los sentidos es el cuerpo y aquella parte del cuerpo que está más allá del alcance de los sentidos es el alma, y las enfermedades pueden comenzar por el cuerpo o por el alma, y aunque las enfermedades tengan su origen en el exterior, su vibraciones resuenan en el camino al alma o viceversa.

El hombre pobre no padece tanta ansiedad como el hombre acomodado, porque el hombre pobre al menos encuentra una justificación a sus problemas: que es pobre, pero el hombre próspero no tiene esta justificación, ni siquiera puede determinar el motivo de su ansiedad y entonces las dificultades son mayores, cada día crea nuevas ansiedades y todo lo que tiene, día a día se vuelve carente de sentido y hay una lucha continua por aquello que todavía no tiene.

Intenta atraer a tu vida cotidiana el silencio, la serenidad, la felicidad, la sensiblidad, compártelas, y tal vez habrá en tu vida lágrimas de alegría, pero no habrá lágrimas de tristeza.

Osho


La violencia jamás es parte de la naturaleza

La violencia jamás es parte de la naturaleza. Nadie nace violento. Uno es infectado por una sociedad violenta, por la violencia que lo rodea, que lo vuelve violento. De lo contrario, cada niño nace absolutamente no violento.


No hay violencia en tu propio ser. Está condicionada por las situaciones. Uno ha de defenderse contra tantas cosas que el ataque es el mejor método de defensa. Cuando una persona ha de defenderse tantas veces, se vuelve agresiva, violenta, porque es mejor golpear primero que esperar que alguien te golpee y luego atacar. Quien golpea primero tiene más posibilidades de ganar.

Eso es lo que dice Maquiavelo en su famoso libro El príncipe. Es la biblia de los políticos. Afirma que el ataque es la mejor forma de defensa. No esperes; antes de que alguien te ataque, ataca primero. No hay necesidad de esperar. Cuando el otro ataca, Maquiavelo dirá que ya es demasiado tarde, que ya estaras del lado del perdedor.

De ahí que las personas se tornen violentas. Muy pronto llegan a entender que serán aplastadas. El único modo de sobrevivir es atacar, y en cuanto aprendes este truco, poco a poco toda tu naturaleza se ve envenenada por él. Pero no es algo natural, de modo que lo puedes dejar.

Osho

UNA CAÑA DE BAMBÚ PARA EL MÁS TONTO

Existía un próspero reino en el norte de la India. Su monarca había alcanzado ya una edad avanzada. Un día hizo llamar a un yogui que vivía dedicado a la meditación profunda en el bosque y dijo:
--Hombre piadoso, tu rey quiere que tomes esta caña de bambú y que recorras todo el reino con ella. Te diré lo que debes hacer. Viajarás sin descanso de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y de aldea en aldea. Cuando encuentres a una persona que consideres la más tonta, deberás entregarle esta caña.


--Aunque no reconozca otro rey que mi verdadero yo interior, señor, habré de hacer lo que me dices por complacerte. Me pondré en camino enseguida. El yogui cogió la caña que le había dado el monarca y partió raudo. Viajó sin descanso, llegando sus pies a todos los caminos de la India. Recorrió muchos lugares y conoció muchas personas, pero no halló ningún ser humano al que considerase el más tonto. Transcurrieron algunos meses y volvió hasta el palacio del rey. Tuvo noticias de que el monarca había enfermado de gravedad y corrió hasta sus aposentos. Los médicos le explicaron al yogui que el rey estaba en la antesala de la muerte y se esperaba un fatal desenlace en minutos. El yogui se aproximó al lecho del moribundo.

Con voz quebrada pero audible, el monarca se lamentaba:
--¡Qué desafortunado soy, qué desafortunado! Toda mi vida acumulando enormes riquezas y, ¿qué haré ahora para llevarlas conmigo? ¡No quiero dejarlas, no quiero dejarlas!

El yogui entregó la caña de bambú al rey.

*El Maestro dice: Puedes ser un monarca, pero de nada sirve si tu actitud es la de un mendigo. Sólo aquello que acumulas dentro de ti mismo te pertenece. No hay otro tesoro que el amor.

Hay una capa de condicionamiento sobre otra

Cuando logras salir de tu condicionamiento, eres libre, sencillamente un ser humano. ¡Y esa es la verdadera libertad! Entonces no llevas una corteza a tu alrededor. La cápsula se ha roto.


Hay una capa de condicionamiento sobre otra. Uno está condicionado como alemán, como cristiano, y así sucesivamente. Uno está condicionado como hombre y como mujer. No hablo de la diferencia biológica (esta es correcta), no tiene nada que ver con el condicionamiento; pero el hombre está condicionado como un hombre. Continuamente recuerdas que eres un hombre, que no eres una mujer, que tienes que comportarte como un hombre... que no debes llorar, que no tienes que permitir las lágrimas, que eso es femenino, que no se espera de ti. Eso es un condicionamiento, una corteza a tu alrededor.

Cuando todas estas cosas se desprenden, quedas sin cargas. Caminas treinta centímetros por encima de la tierra; la gravedad ya no funciona para ti. Puedes abrir las alas y volar en cualquier momento, no hay limitación.

Osho


I ching

A alguien le gustaría casarse contigo. Te desconcierta saber si debes contestar que si o que no, asi que recurres al I Ching (sistema adivinatorio chino).


Es tu vida... ¿Por que dejarsela para que decida por ti a alguien que escribio un libro hace cinco mil años? Es mejor decidir por tu propia cuenta. Aunque te equivoques y te pierdas, entonces tambien es mejor decidir por tu propia cuenta. Y si aciertas y tienes una vida mas exitosa a traves del I Ching, eso no es bueno, porque estas eludiendo la responsabilidad.

Tu creces a traves de la responsabilidad. Asumela. He aqui algunas formas de evitarla: algunos se la otorgan a Dios, otros al karma, unos al destino, otros al I Ching, pero la gente no para de entregarsela a otra persona.

Una persona se transforma en espiritual cuando carga con toda la responsabilidad sobre sus propios hombros.

La responsabilidad es tremenda, y tus hombros son debiles, lo se. Pero cuando la asumes, se vuelven mas fuertes. No hay otra manera de que tus hombros crezcan y se tornen fuertes. Si juegas con el I Ching y te sientes bien, no hay nada de malo en ello. Pero he de decirte que tampoco hay nada de bueno. No es mas que un juego, disfrutalo, es un juego de la mente. Algun dia tendras que dejarlo.

Osho

Celos y Amor

Siempre que una persona se relaciona sexualmente, siente temor, porque el sexo en realidad no es una relación. Si estás vinculado sexualmente a un hombre o a una mujer, siempre temes que con otro(a), es decir no hay lo que se llama relación, lo que existe es una mutua explotación.


Se explotan uno a otro pero no se aman, y saben que es así, por eso tienen miedo y ese miedo se transforma en celos, y entonces tú no permites que las cosas ocurran, sino que las vigilas, se llegara, incluso a organizar ciertas cosas, desde el punto de vista de la seguridad, para que ese hombre no pueda mirar a otra mujer; cerrarás todos los senderos, todo acceso que ese hombre pueda tener hacia otra mujer o que esa mujer pueda tener hacia otro hombre.

Pero entonces surge el problema, cuando todas las puertas se cierran el hombre muere, la mujer muere, te vuelves prisionero, esclavo, y no se puede amar a un ser muerto o a quien no es libre, porque el amor es bello cuando se da libremente, cuando no es tomado, exigido o forzado, de otra manera, una esposa o un esposo se convierten en un objeto que hay que guardar, poseer, controlar, pero cuando más controlas, más lo matas, porque se ha perdido la libertad, y tal vez la otra persona siga allí pero no por amor, sino por otros motivos.

Si amas a una persona, el amor mismo será suficiente garantía, el amor mismo será suficiente seguridad, si amas a alguien, sabes que no se irá con otro(a).Y si se va, se va; nada puede hacerse. Si se va, es que nunca hubo amor y nada se puede hacer. El amor trae esta comprensión. No hay celos. De modo que, si hay celos, sabes bien que no hay amor. La confianza es algo que no debe ser mantenida; está o no está. No desperdicies tu energía en peleas, celos o conflictos, sigue tu camino y hazlo amigablemente, no trates de forzar la confianza, eso nunca ocurre. Confía o sigue tu camino.

Osho

LA PALOMA Y LA ROSA

La incipiente claridad del día comenzaba a disipar las tinieblas de una noche tibia y hermosa. Una paloma, revoloteando y revoloteando, penetró en un pequeño y recoleto templo de la India.


Todas las paredes estaban adornadas de espejos y en ellos se reflejaba la imagen de una rosa que había situada, como ofrenda, en el centro del altar. La paloma, tomando las imágenes por la rosa misma, se abalanzó contra ellas, chocando violentamente una y otra vez contra las acristaladas paredes del templo, hasta que, al final, su frágil cuerpo reventó y halló la muerte. Entonces, el cuerpo de la paloma, todavía caliente, cayó justo sobre la rosa.

*El Maestro dice: No apuntes a las apariencias; sino a la Realidad.No te extravíes en la diversidad, sino que debes establecerte en la Unidad.

Hay que seguir y seguir dudando -¡Hasta que la cantes bien!

La duda es una espada que corta todas las creencias, pero es un camino peligroso. Es inevitable que el camino a la verdad sea peligroso porque la verdad es la última cima. Cuanto más alto avanzas hacia el Everest, más peligroso es el territorio en el que entras. Un paso en falso y perderas el camino para siempre.


La verdad libera, pero para alcanzar la verdad, tienes que atravesar un pasaje muy estrecho. Por eso millones de personas deciden vivir en sus valles oscuros y creen que “el Everest existe y está bañado por el sol y hay una tremenda belleza, porque Jesús ha llegado allí, Buda ha llegado allí. Podemos creerles a ellos. ¿Qué necesidad hay de ir allí? Podemos vivir confortablemente en nuestros valles oscuros. No es necesario que corramos ningún riesgo.”

Pero sin riesgo no hay verdad, sin riesgo no hay vida. Tienes que aprender a arriesgar, tienes que ser un apostador.

Si dudas y sigues dudando, llega un momento en el que todo en lo que creíste alguna vez desaparece, se evapora. Es casi un estado de locura. En cualquier momento puedes caerte en el abismo que te rodea. Si te caes, es un estado de depresión. Si te mantienes alerta y consciente, si observas con cautela, entonces es un nuevo comienzo.

La confianza es el último comienzo, la última apertura: te ayuda a que conozcas la verdad por ti mismo. Y la verdad libera sólo cuando es tuya; la verdad de otra persona no puede liberar a nadie. Crea esclavitud y nada más.

Osho

No hay nada que buscar

Varios Maestros dicen que no hay nada que buscar, porque no hay nada que pueda ser buscado. Quien pide el conocimiento no puede pedir el SER, el conocimiento es insignificante, el SER es vida, cuando dejes de pedir conocimiento habrás dejado de preguntar acerca de la verdad, pues la verdad es el objetivo del conocimiento.


Cuando no preguntes qué es la vida, qué es el SER, sino más bien, cuando aprendas a quedarte en silencio, cuando logres el estado de vacío, de no-mente, aquello que ES, se te revelará, pues la verdad te rodea, existes en ella, del mismo modo que los peces existen en el océano, tú existes en la verdad.


El silencio es la puerta
La paz interna es la puerta
La no violencia es la puerta
El amor y la compasión son las puertas

Osho

El odio es una estupidez

El odio es algo tan estúpido que solo puede existir con el ego. El odio es una estupidez porque estás perjudicando al otro y te estás perjudicando a ti mismo más que al otro. Es una estupidez porque todo el daño que haces recaerá sobre ti. Volverá a ti multiplicado. Serás aplastado.


Si tu amor supone sufrimiento, has de saber que no es amor. Es tu ego el que te hace sufrir. El ego lo envenena todo lo que toca, es como el rey Midas.

¿Que hay de ti entonces? Todo lo que tocas se convierte en veneno. Incluso aunque todo se convierta en oro, se crea un infierno. Tocas cualquier cosa y se convierte en veneno. Vives en el sufrimiento, pero has de descubrir la causa. La causa está en tu interior, en aquel que actúa: el ego. Pero has de pasar por ello, no puedes aprender pasando por la experiencia de otros. Has de observarlo, has de sentirlo y comprender a tu propio ego, lo que te ha hecho.

Osho

LOS BRAZALETES DE ORO

Había una mujer que, a fuerza de una actitud recta y perseverante, había obtenido grandes logros espirituales. Aunque desposada, siempre hallaba tiempo para conectar con su Realidad primordial. Desde niña, había lucido en las muñecas brazaletes de cristal.


La vida se iba consumiendo inexorablemente, como el rocío se derrite cuando brotan los primeros rayos del sol. Ya no era joven, y las arrugas dejaban sus huellas indelebles en su rostro. ¿Acaso en todo encuentro no está ya presente la separación?.

Un día, su amado esposo fue tocado por la dama de la muerte y su cuerpo quedó tan frío como los cantos rodados del riachuelo en el que hacía sus abluciones. Cuando el cadáver fue incinerado, la mujer se despojó de los brazaletes de cristal y se colocó unos de oro. La gente del pueblo no pudo por menos que sorprenderse. ¿A qué venía ahora ese cambio? ¿Por qué en tan dolorosos momentos abandonaba los brazaletes de cristal y tomaba los de oro? Algunas personas fueron hasta su casa y le preguntaron la razón de ese proceder. La mujer hizo pasar a los visitantes. Parsimoniosamente, con la paz propia de aquel que comprende y acepta el devenir de los acontecimientos, preparó un sabroso té especiado.

Mientras los invitados saboreaban el líquido humeante, la mujer dijo:
--¿Por qué os sorprendéis? Antes, mi marido era tan frágil como los brazaletes de cristal, pero ahora él es fuerte y permanente como estos brazaletes de oro.

*El Maestro dice: ¿A quién no alcanza la muerte del cuerpo? Pero aquello que realmente anima el cuerpo es vigoroso y perdurable.

La mente no necesita nada

El cuerpo tiene necesidades que se han de satisfacer: el hambre, la sed, un abrigo. La mente tiene deseos, la mente no necesita nada, pero ella te crea falsas necesidades.


Puedes satisfacer una necesidad, no puedes satisfacer un deseo. Un deseo es un sueño, un sueño no puede ser satisfecho ¡No tiene raíces! La mente es soñar. Quieres fama reputación, prestigio y aunque los consigas no ganarás nada, porque ellos no satisfacen ninguna necesidad. No es una necesidad. Puedes volverte famoso, pueda que toda la tierra te conozca ¿Qué ganaras? ¿Qué harás con eso? Cuando todo el mundo te conoce te sientes frustrado. ¿Qué vas ha hacer con ello? Es inútil.

Osho



Dios puede satisfacer tu deseo aquí y ahora

Si llega alguien y te dice: “Dios puede satisfacer tu deseo aquí y ahora” sería muy difícil de demostrar, porque a nadie se le ha satisfecho nunca un deseo aquí y ahora. Se pondría en entredicho toda la idea de Dios, así que en lugar de ello, lo han intentado utilizando un mecanismo muy taimado, y dicen: “Tendrá lugar después de esta vida”.


¿Es que vuestro Dios no es lo suficientemente poderoso para colmar vuestros deseos aquí? ¿No es vuestro Dios lo suficientemente poderoso para crear árboles que colmen los deseos en la tierra? ¿No es vuestro Dios lo suficientemente poderoso para hacer algo mientras la gente está viva? ¿Si no puede colmar vuestros deseos aquí, donde está la prueba de que los colmará en el más allá?

Osho



Trascender el deseo

Dice el Buda: Examina la naturaleza del deseo. Observa el movimiento del deseo, es muy sutil, y verás dos cosas. Una es que el deseo, por su propia naturaleza, es incolmable, y segunda, en el momento en que comprendes en que el deseo es incolmable, este desaparece y te quedas sin deseos.


Ese es el estado de paz, silencio, tranquilidad. Ese es el estado de satisfacción. El ser humano nunca alcanza la satisfacción a través del deseo, el ser humano alcanza la satisfacción, solo al trascender el deseo.

Has de examinar el deseo; ni aquí ni en ninguna otra parte, el deseo se ha visto nunca colmado ni satisfecho. Nunca ha sucedido ni nunca sucederá, porque va contra la naturaleza propia del deseo. El deseo no puede ser colmado, porque su misma naturaleza es quedar insatisfecho y proyectarse en el futuro. Siempre está en el horizonte, al cual nunca llegarás ya que llegues a donde llegues verás que el horizonte ha retrocedido. Y la distancia entre ti y el horizonte seguirá siendo exactamente la misma.

Osho

UN YOGUI AL BORDE DEL CAMINO

Era un yogui errante que había obtenido un gran progreso interior. Se sentó a la orilla de un camino y, de manera natural, entró en éxtasis. Estaba en tan elevado estado de consciencia que se encontraba ausente de todo lo circundante.


Poco después pasó por el lugar un ladrón y, al verlo, se dijo: “Este hombre, no me cabe duda, debe ser un ladrón que, tras haber pasado toda la noche robando, ahora se ha quedado dormido. Voy a irme a toda velocidad no vaya a ser que venga un policía a prenderle a él y también me coja a mí”. Y huyó corriendo. No mucho después, fue un borracho el que pasó por el lugar.

Iba dando tumbos y apenas podía tenerse en pie. Miró al hombre sentado al borde del camino y pensó: "Éste está realmente como una cuba. Ha bebido tanto que no puede ni moverse”. Y, tambaleándose, se alejó. Por último, pasó un genuino buscador espiritual y, al contemplar al yogui, se sentó a su lado, se inclinó y besó sus pies.

*El Maestro dice: Así como cada uno proyecta lo que lleva dentro, así el sabio reconoce al sabio.